Pues sí. Mientras la gente se divertía y comía torrijas, el señor Mario Rodríguez (Mr.Trazo) y un servidor pintábamos este muralaco, atacados por la lluvia, el viento, un tipo de seguridad que no se enteraba de nada y una señora llamada María. Fue un encargo que nos hicieron, y sirvió de fondo en el escenario de una entrega de premios de méritos deportivos.
Nunca había hecho algo parecido, y la verdad es que fue muy divertido. Repetiremos. :)












